Esta tarde, el pueblo de Concordia y en especial, el de Nebel, donde nació el delantero académico, organizó una calida bienvenida y homenaje a Gustavo Bou, quien se consagró campeón con la camiseta de Racing. A continuación repasamos como fue la organización de la caravana entre los integrantes de la Filial Tete Quiroz y la familia de “Pantera”, apodo del goleador racinguista.
“El lunes por la noche recibí el llamado de José Luis Bou (hermano) para que nos juntemos a ver que podíamos hacer con la Filial Tete Quiroz para recibir a Gustavo que llegaba el miércoles. Casualmente ambos teníamos la misma idea, una concentración en el ingreso a la ciudad y una gran caravana.
En apenas un día conseguimos el autobomba, todos los permisos municipales, policiales y de tránsito, y el compromiso de la Municipalidad, como así también la colaboración de todos los medios locales y regionales para difundir la convocatoria. Ya estaba todo listo, solo faltaba que llegara la hora de juntarnos y el momento en que arribara el homenajeado.
Se hicieron las 16:30, llegamos a la Plazoleta Malvinas y ya había mas de 30 autos y gente con banderas, camisetas y todo lo celeste y blanco que puedan imaginar. Cada tanto había alguna casaca de River o del Nebel (azul y amarilla) su club. Fueron pasando los minutos y no paraban de llegar hinchas, familias y curiosos, éramos muchísimos ya.
Cerca de las 18 horas alguien grita ahí viene Gustavo, y la euforia no tardó en manifestarse, cantos, gritos, aplausos y un Gustavo que no pudo contener las lágrimas al ver el recibimiento de su gente. Se abrazó con sus hermanos y hermanas y se fundió en un largo abrazo con su padre. Y llegó el momento de la caravana, subió a la autobomba donde lo esperaba una bandera con la imagen de su madre y una camiseta del Club Nebel, y la caravana (de más de tres cuadras de autos y motos) arrancó.
Recorrió varios puntos importantes de la ciudad, donde la gente lo esperaba y aplaudía, hasta que llegó a su querido Barrio Nebel, donde lo esperaba otra cantidad de personas, tantos como los que ya lo acompañábamos. Ahí hubo algunos abrazos, firma de autógrafos, notas periodísticas y volvimos a arrancar rumbo al destino final, la Plaza 25 de Mayo y la Municipalidad. Una vez allí, subimos al balcón municipal donde las autoridades lo recibieron y homenajearon. Él dijo unas palabras a todos los que desde abajo lo admiraban, hubo algunos cánticos y luego Pantera sorteó varias casacas con el 23 en la espalda.
Finalmente, cerca de las 20 horas, con una ovación y al son de “dale campeón, dale campeón”, el delantero concordiense se retiró abrazado de su familia y notablemente emocionado.