17 marzo, 2015 11:50
Según lo que relató el propietario del Drugstore, el frio asesino tras robar la recaudación del negocio, «llevó a Juliano al baño , el joven le dijo, no me mate tengo un hijo de dos años, pero el asesino muy frio sin importarle nada, lo hizo arrodillar y le dijo pone tus manos en la cabeza , mirando la pared , le gatilló el arma dos veces, pero la bala no le salió, «se ve que era un arma vieja», el asesino quiso ejecutarlo adentro del baño, como las balas no salieron, lo encerró con llave, a todo esto vino una clienta y el hermano de Lago estaba en el frente, le dijo que él estaba esperando porque el chico que atendía se había ido» .
Para eso según lo expresado por el comerciante «Lago lo encerró con llave y después se fueron los dos, llevándose la plata en la mochila de Juliano que también robaron», indicó.
Argumentó que después del hecho realizaron estas declaraciones y contaron los detalles para que «este asesino nunca más este en libertad, no puedo entender como a un tipo tan peligroso, el sistema carcelario y la justicia le concedan beneficios y salidas»,
El tristemente célebre criminal esta vez no pudo disparar su arma de abajo hacia arriba, debía estar preso purgando la sentencia a cadena perpetua con que lo condenó la Cámara Penal de Concordia, por asesinar a dos personas.
Como se recordará en 1991, Ramón Cutro, dueño del restaurante «El Quijote», fue asesinado por Lago y su mujer como cómplice.
Años más tarde en 1994, Lago volvió a asesinar en este caso su víctima fue el colectivero Hugo Gómez, padre de cuatro hijos pequeños en ese entonces.
Gómez terminaba su recorrido en un interno de la antigua Línea 5 del transporte urbano de pasajeros, por aquellos años todas las líneas culminaban los trayectos cerca del hospital Felipe Heras, Ramón Lago era su último pasajero, llevó a Gómez hacia una zona oscura del barrio María Goretti y lo ejecutó de un balazo, fue de atrás, ladinamente, «de abajo hacia arriba», dijo un viejo policía que anduvo en el caso.
«PARA QUE VAMOS A HABLAR SI EN CUALQUIER MOMENTO QUEDA LIBRE»
Las muertes de los seres queridos nunca se superan, se puede seguir luchando por los hijos por los que quedan, así con un enorme coraje y voluntad la esposa de Ramón Gómez pudo criar a sus hijos, ellos eran niños pequeños cuando Lago, le arrebató a su padre.
El pasado siempre vuelve y en medio de este caso que volvió a conmocionar a la ciudad, EL SOL contactó a la viuda del colectivero Hugo Gómez, la mujer escoltada por sus hijos manifestó «para que vamos a hablar si en cualquier momento queda libre».
Con esas palabras dijo todo lo que no entienden quienes firman las conmutaciones de pena para que los peligrosos asesinos como Ramón Lago vuelvan a moverse entre nosotros con total libertad o directamente no vuelvan al penal de «máxima seguridad» y nadie lo procure ni informe que un asesino de las características de crueldad infinita está fugado y la sociedad en peligro.